Mostrando entradas con la etiqueta Desarrollo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Desarrollo. Mostrar todas las entradas

El desarrollo del liderazgo

¿Qué significa para nosotros desarrollar un liderazgo? Es un concepto que es cada vez más común en las organizaciones, países desarrollados e instituciones educativas. Éstas últimas crean con mayor frecuencia programas para desarrollar habilidades efectivas para el liderazgo de grupos y proyectos.

Según el Becket-Chimney Corners YMCA, existe una cercana relación entre la definición de desarrollo de liderazgo y desarrollo del líder. El primero es el ámbito de la enseñanza de las cualidades del liderazgo hacia una persona, sin tomar en cuenta lo que vaya utilizar actualmente las habilidades aprendidas en una posición de liderazgo. Ello involucra la enseñanza de habilidades para la comunicación y la habilidad de motivar a los individuos a través de una influencia social positiva.

El desarrollo del liderazgo logra que los potenciales líderes sepan cómo y cuándo asumir sus roles. Este proceso enseña cuando ser un líder y cuando un seguidor, como liderar con el ejemplo y las dinámicas de ser un ‘guía’ dentro de un grupo.

El desarrollo del liderazgo se realiza para personas que ocupan numerosas posiciones. Desde jefes, hasta gerentes y directores, supervisores, encargados de áreas específicas. Son personas que han ascendido por ser competentes en lo técnico pero que a la hora de manejar grupos o colaborar en el avance de sus equipos, la empresa evidencia carencias en la formación de estas habilidades blandas. Estas habilidades están relacionadas con el manejo y desarrollo de personas.

Entre otras dimensiones el desarrollo del liderazgo involucra temas como inteligencia emocional, liderazgo situacional, comunicación, acciones de motivación, entre otras importantes cualidades a tomar en cuenta.

Fuente: Losrecursoshumanos.com

Motivación y constancia para conseguir metas

Muchas personas intentan hacer una lista de metas y propósitos. Lo complicado es convertir dicho listado en una realidad tangible. Al principio se encuentra una motivación inicial pero con el paso de tiempo va desapareciendo la energía que impulsaba trabajar.

Una razón puede ser que la meta que se propusieron no tiene la debida importancia para los involucrados, por lo que ha pasado a segundo plano en sus vidas. Otro punto de discusión sería la poca claridad de las razones que mueven a uno a trabajar y dirigir sus esfuerzos hacia dicha meta.

Sandra Coral, directora de Psicoexito, comparte unas ideas para ayudar a mantener tu motivación por esas metas, enfocando tu tiempo de forma correcta y adecuada para llegar a un final feliz de forma más acelerada:
  • Observa tu lista de propósitos y metas para asegurarte que es lo que verdaderamente deseas. Si no estás muy seguro, analiza y cambia lo que tengas que cambiar.
  • Una vez con las ideas claras, debes imaginarte lo emocionante que será conseguir tus metas. Entonces piensas en las cosas positivas que vendrán en tu vida personal, laboral, y profesional una vez logradas.
  • Escribe una lista de 5 o 10 razones positivas, beneficios o recompensas que conseguirás una vez alcanzadas las metas. Tenlo presente diariamente.
  • Lo más importante. Piensa en las consecuencias negativas que habrán en tu vida en general si continúas sin conseguir lo que quieres.
  • Escribe una lista de, por lo menos, 10 consecuencias negativas, de cómo se verá afectada tu vida en todos los ámbitos si no logras esas metas.
  • Ubica tus listas de consecuencias negativas y positivas en un lugar que siempre estén presente, de manera que esto te recuerde la importancia de mantenerte trabajando y dirigiendo todos tus esfuerzos por lo que anhelas.
Esperamos que las ideas compartidas contribuyan para ordenar y priorizar aquellas metas que realmente motivan tu porvenir y contribuyen a tu desarrollo personal y profesional.

Fuente: Gestiopolis.com

Los recursos humanos y el coaching

Existe una gran competencia entre las empresas en la actualidad. Solo sobrevivirán aquellas que tengan una visión clara hacia el futuro y renovación constante basada en una estrategia de desarrollo de su principal recurso: Sus colaboradores.

En esta situación, el gerente o administrador de Recursos Humanos debe encontrar herramientas, técnicas y métodos que le ayuden para a enfrentar este nuevo reto. Para ello fue ideado el coaching.

Coaching significa estudiar con un guía-maestro o entrenador. Ha sido muy utilizado en el ámbito deportivo para explicar el aprendizaje a través de tácticas de juego, con el fin de obtener el máximo rendimiento de las potencialidades del equipo hacia  los objetivos esperados.

En el ámbito laboral, el coaching se define como la técnica que permite desarrollar de forma metódica, estructurada y eficaz las aptitudes, habilidades y actitudes de las personas lo que fortalece el autoestima, crecimiento personal y permite un mejor desempeño de las funciones y tareas fundamentales asignadas.

Los beneficios que se obtienen mediante el coaching son altamente valoradas para todas empresas modernas. La consultora Vilma Rodríguez Armas explica cuales son:
  • Fomentar un clima de trabajo abierto, cálido y participativo
  • Fomentar una cultura de trabajo inspirada en una visión común.
  • Promover la creatividad, innovación y la autonomía psicológica al administrar sus puestos de trabajo.
  • Formar equipos de alto rendimiento
  • Facilita la comunicación en los sistemas humanos
  • Desarrollar nuevas habilidades y competencias.
Sin embargo, nos preguntamos cuando la empresa es relativamente nueva ¿A quién le recaerá la labor de entrenar a los ejecutivos en el coaching? En este caso, el gerente de Recursos Humanos puede contratar a una persona externa a la empresa o solicitar un outsourcing para que realice este entrenamiento. Para ello, debe tomar en cuenta los siguientes elementos:
  1. Preparación técnica
  2. Capacidad de establecer relaciones interpersonales
  3. Contrato
  4. Código de ética
En conclusión, el coaching busca desarrollar lo mejor que tengan las personas, aterrizar los sueños de los clientes, llevar a la realidad las metas a través de acciones, ponerlos en movimiento y sacar las características positivas que tienen ocultas. Ello debe ser una estrategia permanente en las organizaciones que desean destacar en este mundo de constantes cambios.

Fuente: Rrhh-web.com

¿Quién no quisiera un Maradona, o un Michael Jordan en su equipo?

Toda empresa desearía contar en sus filas con un “jugador estrella” porque entiende que al contar con él tiene entre sus manos un arma que eventualmente le permitirá salir adelante frente a su competencia y hacerse o consolidarse como líder del mercado. Sin embargo, esa arma es muchas veces un arma de doble filo.

Según Raúl Lagomarsino, PhD en Management del IESE, Universidad de Navarra, el tener o no “estrellas” en el equipo de una empresa es todo un dilema en el mundo empresarial actual ya que éstos tienden a imponer presiones, condiciones o reglas sobre las organizaciones. Presiones que las compañías muchas veces no saben controlar o que simplemente no pueden soportar.

En nuestro país este hecho no es una excepción, más aun cuando año tras año vemos como muchas estrellas dejan sus empresas para seguir sus carreras en otras latitudes. Es frustrante para las empresas ver como sus mejores talentos, aquellos en los que han invertido lo máximo que han podido, aquellos que tenían el potencial para ayudarlos a vencer a sus competidores, deciden irse a perseguir sus sueños en otros países o en otras empresas. Es en este contexto que vale la pena preguntarse si amerita o no tener un Maradona o un Jordan en la filas del equipo. Si su respuesta es afirmativa a continuación unas breves indicaciones o tips a tener en cuenta para lograr la retención o fidelización de este peculiar tipo de “astros”:

El esquema económico: Las empresas que deseen atraer o retener talentos excepcionales deben mantener políticas salariales “excepcionales”. Es decir, éstas deben ser lo suficientemente amplias y flexibles como para no generar distorsiones al momento de incorporar o retener a uno de estos astros. El nivel salarial (cantidad de dinero a recibir) debe definirse teniendo en cuenta dos dimensiones: la equidad interna y el llamado alineamiento con el “mercado laboral relevante” [1].

El desarrollo: Sin lugar a dudas no todo es dinero. Lo más complejo de gestionar, mucho más que un esquema remunerativo complejo, es la dimensión del desarrollo y reto profesional a ofrecer a un talento estrella. Lograrlo adecuadamente contempla mantener al trabajador permanentemente motivado y comprometido con una perspectiva de crecimiento profesional.
El ofrecerles grandes retos que los lleve a exigir su capacidad y emplear su talento al máximo es la clave. Por lo tanto, el directivo a cargo debe ser capaz de dirigir fijando metas de alto desempeño y marcando un régimen de trabajo exigente, de gran desafío. Debe ser capaz de rodear a este tipo de trabajador de un equipo de trabajo eficiente, que contribuya y potencie el desempeño. Tenga siempre presente que un trabajador estrella podrá soportar “estar mal pagado” pero nunca podrá soportar “estar mal dirigido”.

La contribución: ¿A quién no le gusta que le digan lo importante y especial que es? Los trabajadores estrella no son la excepción. A ellos les importa mucho que la empresa los comprenda, se preocupe por ellos, los apoye. En estricto sentido, la empresa y más aún, el directivo a cargo de su dirección, debe preocuparse por demostrarle al trabajador que es importante no sólo a nivel laboral sino a nivel personal (humano).
La contribución también se refiere al sentido de pertenencia que se tiene sobre la empresa. A los trabajadores estrella les gusta pertenecer a organizaciones cuya misión tiene un verdadero impacto en la sociedad. Haciendo un símil futbolístico cabría hacerse la pregunta si un jugador estrella preferiría jugar en una liga latinoamericana o en una liga europea (¿?)

El mix y el peso que cada empresa le de a cada una de estas tres dimensiones es lo que finalmente logrará la retención o fidelización del trabajador estrella. Lo importante no es sólo ofrecer un salario mayor, es ofrecer un salario “competitivo”. Recuerde además que “los buenos trabajadores no abandonan empresas, abandonan malos jefes”.


[1] El mercado laboral relevante, para los trabajadores estrella, no queda restringido a los límites geográficos de un determinado país. Como muchas empresas y empresarios habrán podido comprobar en carne propia, el mercado laboral de alta cualificación es cada vez más globalizado.

¿A igual trabajo igual salario?

¿Alguna vez a escuchado la frase "a igual trabajo igual salario"? ¿Qué opina al respecto? ¿Le parece justo, equitativo o hasta lógico?

Puedo afirmar que varias veces he escuchado esa frase o frases similares. En todos los casos he visto en quien lo dice el afán por intentar demostrar inequidades, injusticias, arbitrariedades o hasta irracionalidades. Particularmente considero que, al igual que Raúl Lagomarsino, Ph.D MBA Profesor de Dirección de Personas del INALDE, Universidad de La Sabana (Bogotá, Colombia) sostener en la empresa de hoy que a igual puesto se debe percibir una igual remuneración, “no sólo es una tontería, sino que es un fuerte incentivo a la mediocridad, que conspira contra el verdadero desarrollo de los profesionales”.

En efecto creo que dos o más personas que hacen el mismo trabajo no deberían bajo ningún concepto ganar exactamente lo mismo. El salario o la retribución / compensación no debe ir asociada únicamente a la función o funciones sino a las habilidades y al valor que genera la persona para la organización. De manera contraria estaríamos incentivando el conformismo, el “así no más”, la poca exigencia y finalmente la mediocridad. Es importante resaltar que, bajo esta premisa, así como es responsabilidad del empleador medir con la mayor precisión el valor que cada trabajador genera para la organización, es tarea del trabajador preocuparse por dar todo su potencial de forma que redunde en un mayor salario.

Como corolario: Si en efecto a igual trabajo igual salario entonces todos los futbolistas que juegan como delanteros deberían ganar lo mismo. En esencia lo que hacen es meter goles (sin ánimo de subestimar dicha profesión). Entonces ¿Por qué existen diferencias tan abismales en dicho oficio?