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10 consejos de comunicación en épocas de crisis


En los momentos de crisis, los responsables de las empresas y organizaciones se hallan frente a un problema que dificulta la motivación del principal motor o recurso por excelencia: Las personas.

Si encontramos obstáculos en afianzar el compromiso y motivación en las personas en una empresa, dicho problema se incrementa aún más en momentos de apuro. Cabe comparar si en las referidas situaciones si podría comparar cuando las cosas marchan normal. Por ello, es preciso orientar los esfuerzos en direcciones específicas y, sea el caso que sea, hacia donde se va ¿Cómo afectan los fracasos? ¿Es posible fomentar la innovación?

Lo humano es reaccionar con preocupación y mostrar sentimientos de temor ante la amenaza de cambio, ante el desconocimiento de los efectos secundarios y la incertidumbre de cómo afectará a mi persona y a los míos. Podríamos enfocarnos en la Pirámide de Maslow o Jerarquía de las Necesidades Humanas, aquélla donde las necesidades de las personas se van cumpliendo a medida que ascendemos a la cima, comenzando por las más básicas de la base y mejorando a medida que ascendemos en la misma.

Iñaki Beristain, MBA en Dirección Financiera, nos brinda 10 consejos, en base al trabajo del reconocido psicoterapeuta y consultor de negocios Barton Goldsmith, para orientar a los líderes y responsables de motivar personas y como mejorar la comunicación con su personal:
  1. Debe escuchar tanto como lo que habla.
  2. Mejore sus habilidades de comunicación mediante la práctica y la observación.
  3. Desarrolle un estilo de conversación profesional que se adecue a su personalidad y lugar de trabajo.
  4. Reconozca que los mensajes no verbales no son tan importantes como los verbales.
  5. Lea las emociones detrás de la palabra del interlocutor.
  6. Propiciar un atmósfera fuera de amenazas, en las que sus empleados se sientan cómodos conversando de lo que sienten.
  7. Prepararse para la crisis de comunicación. Tener un plan para manejarla.
  8. Atienda los problemas lo más rápido que se deba.
  9. Ofrezca solo críticas constructivas. Concéntrese en el problema. No en la persona.
  10. Haga preguntas exhaustivas y que inviten a reflexionar.
Ante todo, lo más importante es trabajar por mejorar el ‘valor’ del empleado. Algo así como aportar un plus en el proceso productivo o de prestación de servicios desde la perspectiva de los clientes. Pero en este caso, contemplado desde la visión de los intereses de las personas de la organización.

Fuente: Gestiopolis.com

¿Cómo administra un gerente moderno?

El manejo del personal se ha convertido en una norma en la administración de los Recursos Humanos y en gran parte de las organizaciones es un tema de abuso en el lugar de trabajo, con supervisores y administradores que no entienden la realidad de la gestión en la actualidad.

¿Qué necesita realmente un gerente para desarrollar su labor correctamente en estos tiempos? Por lo general el papel de gerente siempre ha sido mantener un control más o menos constante en el personal, para dirigir y supervisar. Con el paso del tiempo, como esto no fue siempre práctico, los empleados en muchos lugares de trabajo fueron obligados a llenar las famosas “time sheet” (hojas de trabajo), como si la simple asistencia fuera garantía de un trabajo productivo. Esas técnicas de gestión son cosas del pasado.

Para Mónica Cati Cerca, Directora General de Regus en México, la clave de la gestión moderna o couching es olvidarse del control, y enfocarse más bien en la motivación, fomentar el trabajo en equipo, la creatividad y capacidad de respuesta. Por ello, cuando se trata de la organización, necesita estar al tanto de la nueva tecnología que le permita transferir información, comunicar efectivamente las decisiones y activar proyectos de forma rápida y a buen precio.

Un ejemplo claro. Las reuniones de trabajo durante el siglo pasado fueron necesarias para que los principales responsables, jefes de departamento o altos directivos estuvieran juntos en un lugar y hora, se les convocaba a todos a un lugar determinado y se organizaban viajes por carretera, tren, mar o aire. Ahora último, la opción de videoconferencia ha sido ampliamente usada para tal fin, pero los viejos hábitos tardan en morir y no todas las consideraciones ambientales podrían prevenir que la mayoría de las empresas inviten a sus líderes alrededor del mundo a reunirse en una sala de juntas o centro de conferencias.

La tecnología moderna ha cambiado muchos aspectos de la gestión del día a día también. La telefonía móvil significa que un gerente de ventas puede mantener contacto permanente con sus equipos de ventas muy distantes, mientras que los sistemas GPS permiten que los centros de servicios puedan seguir el progreso de los ingenieros y los equipos de mantenimiento, y permiten a los administradores controlar el movimiento de sus empleados móviles y productos.

No obstante, lo que no ha cambiado es el hecho de que mientras las personas se unan a organizaciones, casi siempre existirán supervisores. La vida diaria como empleado aún se rige en gran medida por la persona o personas a las que se les informa. Si ese encargado intenta controlarte o intimidarte es sólo cuestión de tiempo para empezar a buscar trabajo en otra parte. En cambio, si te tratan con consideración, te reconocen y recompensan tus éxitos, esto te ayudará a ser más productivo, aumentando así el valor de su propio mercado, y es más no sólo quieres quedarte, sino laborar aún mejor.

Con demasiada frecuencia en el pasado, la gente fue promovida a puestos de dirección dependiendo de los años de servicio o la han promovido en virtud de su personalidad asertiva que, en el peor de los casos, éstos han sido los más hábiles aduladores.

Estas formas son más propensas a expulsar de sus filas al mejor talento. Por el contrario, la cualidad más necesaria del gerente moderno es la capacidad de empatía -gracias al Indicador Myers-Briggs y otras técnicas psicométricas-, esto no es tan difícil de identificar.

Una vez identificados, los gerentes adecuados se les debe proporcionar el conocimiento necesario: Recibir todo el apoyo y la formación que necesitan para sacar lo mejor de las personas que dependen de ellos. En conclusión, deben ser recompensados de acuerdo a los resultados que sus equipos logren.

Las empresas modernas realmente necesitan del capital humano para sacar el máximo aporte de ellos. Por eso, necesitamos los mejores gerentes que podamos encontrar. Y modernos, aún mejor.

Fuente: Soyentrepreneur.com

El Mejor Consejo

¿Cuál sería el mejor consejo que le podría dar a un amigo, a su hijo, a su primo… al momento de buscar empleo? Probablemente se resuma en: “trabaja en algo que realmente te guste, en algo que te apasione.”

Sin duda hacer algo que a uno le guste es el ideal. Sin embargo, aconsejar a alguien que “haga lo que más le guste” probablemente resulte insuficiente ¿Por qué? A continuación algunas razones:

  1. Saber qué exactamente es lo que más le gusta a uno hacer es realmente difícil. Al menos que uno sea de los pocos privilegiados que sabe qué quiere desde una temprana edad, lo más probable es que se dedique a investigar durante años qué puede ser lo que más le “guste” o “gustaría” hacer. Al final lo que, en la mayoría de los casos termina ocurriendo, es que uno culmina dicha exhaustiva investigación antes de tiempo y pasa por ende a engrosar las filas de todos aquellos que eligen una carrera y luego un empleo basados en el interés por hacer dinero, la presión de los padres y/o familia o el prestigio que tiene el título o la empresa.
  2. La mayoría de personas no visualiza el tiempo como una variable a tomar en consideración para determinar lo que le “gusta hacer”. La respuesta a la pregunta ¿Qué me gusta hacer? Trasciende la barrera del tiempo.  Es decir, la respuesta no se debe referir a lo que me gustaría hacer el próximo minuto u hora. La respuesta debe referirse a aquello que a uno lo haga más feliz por los próximos meses, años y décadas.
  3. Para entender qué es lo que más le “gusta” o “gustaría hacer” se debe tener en cuenta un aspecto: No sólo debe gustarle sino debe admirar lo que hace. En efecto, encontrar o saber qué es lo que más le gusta hacer a uno implica “sentirse orgulloso” de eso, implica sentir admiración por lo que hace, alcanza y logra.
Para concluir, encontrar un trabajo que a uno realmente lo apasione es bastante difícil. Lo importante está en ser consciente que uno debe trabajar en aquello que le genere satisfacciones, orgullos y que contribuya a desarrollar su felicidad.