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Motivación y constancia para conseguir metas

Muchas personas intentan hacer una lista de metas y propósitos. Lo complicado es convertir dicho listado en una realidad tangible. Al principio se encuentra una motivación inicial pero con el paso de tiempo va desapareciendo la energía que impulsaba trabajar.

Una razón puede ser que la meta que se propusieron no tiene la debida importancia para los involucrados, por lo que ha pasado a segundo plano en sus vidas. Otro punto de discusión sería la poca claridad de las razones que mueven a uno a trabajar y dirigir sus esfuerzos hacia dicha meta.

Sandra Coral, directora de Psicoexito, comparte unas ideas para ayudar a mantener tu motivación por esas metas, enfocando tu tiempo de forma correcta y adecuada para llegar a un final feliz de forma más acelerada:
  • Observa tu lista de propósitos y metas para asegurarte que es lo que verdaderamente deseas. Si no estás muy seguro, analiza y cambia lo que tengas que cambiar.
  • Una vez con las ideas claras, debes imaginarte lo emocionante que será conseguir tus metas. Entonces piensas en las cosas positivas que vendrán en tu vida personal, laboral, y profesional una vez logradas.
  • Escribe una lista de 5 o 10 razones positivas, beneficios o recompensas que conseguirás una vez alcanzadas las metas. Tenlo presente diariamente.
  • Lo más importante. Piensa en las consecuencias negativas que habrán en tu vida en general si continúas sin conseguir lo que quieres.
  • Escribe una lista de, por lo menos, 10 consecuencias negativas, de cómo se verá afectada tu vida en todos los ámbitos si no logras esas metas.
  • Ubica tus listas de consecuencias negativas y positivas en un lugar que siempre estén presente, de manera que esto te recuerde la importancia de mantenerte trabajando y dirigiendo todos tus esfuerzos por lo que anhelas.
Esperamos que las ideas compartidas contribuyan para ordenar y priorizar aquellas metas que realmente motivan tu porvenir y contribuyen a tu desarrollo personal y profesional.

Fuente: Gestiopolis.com

¿Cómo fijar tus metas personales?

Si te propones mejorar cada año, seguro ya estás pensando en que quieres lograr y tus propósitos futuros. Desafortunadamente, al ponerse una valla muy alta, es difícil conseguirlos. Las metas personales son gratificantes cuando las cumples. Pero hay formas de labrar tu camino para obtenerlos más fácil.

Olivia Reyes, especialista en Coaching, nos brinda 6 recomendaciones para saber fijar nuestras metas personales:

1. Quemarse buscando los ‘cómos’
Uno de los errores más graves es fijarse en la dificultad y en los obstáculos que tienes para conseguir tus metas. Lo que debes hacer es enfocarte en lo que quieres en lugar de los ‘cómos’ y la dificultad.

2. Apatía vs. Emoción
Cuando uno se pone metas débiles, piensa en ellas con apatía y con poca decisión. Cada punto de conciencia, por muy pequeño que sea, tiene un gran potencial. Toma en cuenta que todavía puedes hacer grandes cosas. Ábrete a pensar en grandes cosas y emociónate con lograr tus sueños, siente entusiasmo y pasión en lugar de impotencia, desesperanza o apatía ya que con esas emociones no lograrás tus metas.

3. ¿Estás separado de tu deseo?
Si pides algo, el ‘universo’ contesta sin excepción alguna para que lo luego recibir, según la Creación Deliberada de Abraham-Hicks. Muchas veces nos quedamos en el tercer paso. Debes tener la conciencia de que todo lo puedes lograr y que no hay imposibles porque el ‘universo’ te da todo lo que pides.

4. Cortar de raíz las creencias negativas
Recordemos que todas nuestras creencias son creaciones y partiendo de este punto podríamos decir que todo lo que crees respecto a tu deseo es una creación que pones a andar y que se materializará sin duda alguna. Por ejemplo crees que en tu empresa no dan aumentos de sueldos y por eso no lo pides. Esa idea negativa será un obstáculo que no te permitirá conseguir lo que deseas. Lo recomendable es dejar de lado esas creencias que bloquean la realización de tus metas.

5. Luchar por cumplir tu deseo
El anhelo y el deseo son cosas distintas. La energía del anhelo está relacionada con querer algo pero al mismo tiempo estando consciente de no tenerlo.  Por el contrario, la energía del deseo es diferente, es querer algo con un sentimiento de felicidad, de saber que ya es nuestro y que es seguro, de sentirnos en paz, felices y con total seguridad. Te recomendamos quitar de en medio el anhelo antes de ponerte cualquier meta incluso. No avances con sentido de "no tener" ni tampoco actúes desde ese sentimiento porque tus resultados serán nulos o mediocres. Piensa en las cosas importantes que has logrado en el pasado y te darás cuenta que siempre estuviste seguro de que sucederían.

6. No lanzar tus deseos enérgicamente
Si lanzas tu deseo de forma enérgica, dedicando un día a pensar en lo que quieres desde diferentes ángulos para fortalecer tu meta, tu decisión de hará más clara y tu intención de realizarla más firme. Si en realidad quieres lograr tus metas tienes que comprometerte y dedicar un tiempo para prepararte mentalmente porque solo así las convertirás en una realidad.

Finalmente recuerda que eres tú quien está creando tu realidad todo el tiempo. Brindar a las 12 de la noche cada año nuevo o pedir deseos mientras comes uvas no te dará resultados. Eres tú el único responsable de cumplir tus metas.

Fuente: Gestiopolis

Consejos para ser perseverante

En todo inicio de año la mayoría de persona se traza metas y objetivos. Al principio se trabaja con ilusión cuando te pones en marcha. No obstante, se te va el entusiasmo a medio camino y te desanimas, lo cual duro un par de meses. Ante ello, podría aplicarse en otros momentos o situaciones ¿Cuál sería tu caso?

La persona que alcanza sus objetivos tiene la suerte de ser perseverante. Cuando uno se le meta algo en la cabeza y no termina hasta conseguirlo, o darte cuenta que ello no lo podrás alcanzar y lo dejas en el camino ¿Cuál es la diferencia? El asunto es buscar la solución.

La respuesta reside en conseguir lo que quieres. Diferencia muy bien los objetivos que has conseguido y aquellos que quedaron en el camino para darte cuenta finalmente si fueron lo que realmente anhelaste. Párate un momento a pensar en todas las cosas que conseguido, las que te has propuesto y acabado.

Aída Baida Gil, consejera de superación personal, te recomienda algunos puntos para conseguir tus objetivos y mejorar así la perseverancia:
  • Establece objetivos SMART. Que sean específicos, realistas, con fecha límite y que puedas medir, que sepas cuando lo has conseguido.
  • Divide tus objetivos en pequeños pasos para que sean más fáciles de realizar. De preferencias que los más difíciles sean primero. Establece que días vas a necesitas, el lugar ideal donde realizarlos y las herramientas que requieras.
  • ‘Sacarle el jugo’ al tiempo. Prioriza lo fundamental. Reserva el tiempo para lo que necesites. Por ejemplo tratar que los jueves sean los días de reunión con tus colegas de oficina luego del trabajo. Si habrán excepciones, pero serán pocas.
  • Encuentra tu motivación. Cuando comienzas un proyecto siempre genera un empuje especial. Debes tener muy claras las cosas que te motivan para que apliques en tu objetivo. Empieza por tener una razón importante para llevar a cabo el propósito.
  • Celebra cada resultado por pequeño que fuera. Alégrate por lo duro que estás trabajando y por los resultados que obtienes por tu esfuerzo. Siempre darse un aliento de apoyo o ayuda es propicio para ser perseverante.
  • Ten en cuenta que lo que sientes tiene un impacto directo en lo que puedes hacer, así que es importante que te encargues de sentirte bien, porque entonces tendrás más ánimo y motivación para seguir adelante. Rodéate de gente que te anime y lee o escucha música que te inspire.
Por último, hacemos una mención especial al coach internacional Tony Robbins, quien dice que el ciclo de la perseverancia comienza en creer en ti mismo, junto con tu potencial, acción y resultados. Tenlo en cuenta en lo laboral y familiar.

Fuente: Gestiopolis