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Construyendo marca desde adentro

Los Recursos Humanos en una empresa puede hacer la diferencia con una marca. Ante dicha afirmación, ¿qué es una marca interna? ¿Cómo podría ayudar a encaminar tu organización hacia un solo sendero?

Según la Asociación Canadiense de Marketing, una marca interna como un “conjunto de procesos estratégicos que se alinean y motivan hacia los empleados para ofrecer la adecuada experiencia al cliente de manera coherente.” Es así como la marca hace promesas a sus clientes y las empresas lo mismo a sus empleados.

Dana Sebal, especialista canadiense en Marketing y Recursos Humanos, nos ofrece algunos tips para tomar en cuenta cuando deseamos crear una marca interna:

1. Conoce tu propia marca
Debes investigar la estrategia de marca de tu organización. Ten una fluida comunicación con el Área de Marketing de la empresa para conseguir que la marca se conecte emocionalmente con los consumidores.

2. Descubra lo que piensan los empleados
Que es lo que se promete a los clientes y empleados. Averigua si tu marca interna es bien vista por los empleados y cuál es su percepción de éstos sobre ella.

3. Crea un plan
Tu marca interna será la piedra angular de tu estrategia de Recursos Humanos. Es una oportunidad para RRHH para colaborar en que las acciones de los empleados estén alineadas con la estrategia de marca corporativa.

4. Comunicar es la clave
Una vez puesta tu “marca empleador” en el mercado, la comunicación de los valores de la marca es importante entre los empleados. Ellos necesitan ver las comparaciones entre la “experiencia cliente” y la “experiencia empleado”. Capacita a los jefes y supervisores para que se comprometan y encuentren la forma de ejecutar la estrategia de marca interna o corporativa.

5. Mide el Retorno de Inversión (ROI)
Debemos monitorear los siguientes indicadores ¿Has tenido un aumento de la satisfacción del empleado? ¿Has aumentado las ventas? ¿Ha aumentado o disminuido la rotación de los empleados?

Por último, debes utilizar objetivos SMART (Específicos, medibles, realizables, realistas y limitados por el tiempo) para poder evaluar si los esfuerzos de la marca están funcionando y donde no ha mejorado. Tu marca interna es tu promesa a los empleados. Si ellos no creen en tu marca, ¿quién lo hará? Cuando una organización puede mantener en forma continúa su compromiso tanto interna como externamente, se convierte en el lugar ideal para trabajar.

Fuente: Losrecursoshumanos.com

Consejos para ser perseverante

En todo inicio de año la mayoría de persona se traza metas y objetivos. Al principio se trabaja con ilusión cuando te pones en marcha. No obstante, se te va el entusiasmo a medio camino y te desanimas, lo cual duro un par de meses. Ante ello, podría aplicarse en otros momentos o situaciones ¿Cuál sería tu caso?

La persona que alcanza sus objetivos tiene la suerte de ser perseverante. Cuando uno se le meta algo en la cabeza y no termina hasta conseguirlo, o darte cuenta que ello no lo podrás alcanzar y lo dejas en el camino ¿Cuál es la diferencia? El asunto es buscar la solución.

La respuesta reside en conseguir lo que quieres. Diferencia muy bien los objetivos que has conseguido y aquellos que quedaron en el camino para darte cuenta finalmente si fueron lo que realmente anhelaste. Párate un momento a pensar en todas las cosas que conseguido, las que te has propuesto y acabado.

Aída Baida Gil, consejera de superación personal, te recomienda algunos puntos para conseguir tus objetivos y mejorar así la perseverancia:
  • Establece objetivos SMART. Que sean específicos, realistas, con fecha límite y que puedas medir, que sepas cuando lo has conseguido.
  • Divide tus objetivos en pequeños pasos para que sean más fáciles de realizar. De preferencias que los más difíciles sean primero. Establece que días vas a necesitas, el lugar ideal donde realizarlos y las herramientas que requieras.
  • ‘Sacarle el jugo’ al tiempo. Prioriza lo fundamental. Reserva el tiempo para lo que necesites. Por ejemplo tratar que los jueves sean los días de reunión con tus colegas de oficina luego del trabajo. Si habrán excepciones, pero serán pocas.
  • Encuentra tu motivación. Cuando comienzas un proyecto siempre genera un empuje especial. Debes tener muy claras las cosas que te motivan para que apliques en tu objetivo. Empieza por tener una razón importante para llevar a cabo el propósito.
  • Celebra cada resultado por pequeño que fuera. Alégrate por lo duro que estás trabajando y por los resultados que obtienes por tu esfuerzo. Siempre darse un aliento de apoyo o ayuda es propicio para ser perseverante.
  • Ten en cuenta que lo que sientes tiene un impacto directo en lo que puedes hacer, así que es importante que te encargues de sentirte bien, porque entonces tendrás más ánimo y motivación para seguir adelante. Rodéate de gente que te anime y lee o escucha música que te inspire.
Por último, hacemos una mención especial al coach internacional Tony Robbins, quien dice que el ciclo de la perseverancia comienza en creer en ti mismo, junto con tu potencial, acción y resultados. Tenlo en cuenta en lo laboral y familiar.

Fuente: Gestiopolis

Principios para establecer objetivos

Los objetivos son una de las primeras acciones que debes plantear para obtener resultados en tu trabajo. También lo puedes probar en otros ámbitos de tu vida diaria como los quehaceres o planes a largo tiempo con tu familia. 

Sin irnos del plano laboral, estos objetivos requieren de principios que ayuden a esclarecer sus significados. Para ello se aplica la Metodología SMART, que ha cobrado mayor credibilidad y popularidad por su efectividad en las empresas.

El SMART plantea los siguientes principios que debes seguir para plantear tus objetivos:

(S) Specific – Específico: Al establecer tus objetivos debes asegurarte que sean claros y precisos con respecto a lo que quieres conseguir, porque un planteamiento genérico podría llevar a que tus expectativas sean muy altas, que podría tomarte mucho más tiempo en conseguirlas. Deben traducirse también en acciones específicas que ‘desmenucen’ como alcanzar el objetivo. Las 6 W (Qué, dónde, cuándo, cuánto, cómo y por qué) son clave.

(M) Measurable – Medible: Debes establecer de que forma podrás medir tus objetivos, que implique manejo de cifras, números y estadísticas. También debe conllevar retos y desafíos, con una meta y el indicador que vas a utilizar para medirlo. Asimismo, debes concretar tu fuente de información y un tablero de control (Ej: Balanced Scorecard) para medir la evolución con respecto a los objetivos.

(A) Achievable – Alcanzable: Plantearse objetivos inalcanzables no contribuye a nuestra planificación, sino al escepticismo porque la función del objetivo es llegar a la meta y no obstruirla. Podría ayudar hacer un análisis de tus fortalezas y debilidades (Análisis FODA).

(R) Realistic – Realista: Ser irrealista a la hora de plantear objetivos desmotivará e impedirá que se continúe peleando por nuestras metas. El objetivo en sí debe empujar a su realización, retarnos en momentos difíciles y obligarnos a pelear hasta exigirnos para conseguirlo. Uno irreal no lo consigue.

(T) Time Bound – Tiempo determinado: Debes trabajar contra plazos porque es la única forma de romper la inmovilidad de un objetivo abierto y permanente. Por ello es importante fijar una fecha para valorar si has cumplido lo establecido.

Fuente: Apuentesgestion.com