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Aclarando algunos mitos

Es increíble ver como el desconocimiento genera especulaciones y las especulaciones muchas veces desencadenan en la creación de mitos. Estos mitos con el tiempo se convierten en verdades o “dogmas” que nadie cuestiona y que todo el mundo asume como ciertos. Por esta razón, luego de recopilar algunos de los mitos más comunes relacionados con la empleabilidad y el marketing personal, es que procedo a compartir con ustedes algunas respuestas o reflexiones que espero contribuyan a desmitificar algunos de estos “dogmas”:

Mito 1 – “Cambiar de trabajo frecuentemente atenta contra mi imagen y puede ser mal visto”: Cambiar de trabajo no es malo. Evidentemente, si uno salta de empleo en empleo en periodos menores a 2 años, puede despertar suspicacias. Partamos de la premisa que es tan malo permanecer mucho tiempo en un mismo empleo como saltar de uno a otro reiterativamente. Recordemos que estadísticamente la mayoría de las personas tendrán entre 3 y 5 trabajos diferentes entre los 18 y 45 años de edad.

Mito 2 – “Sin una maestría no podré optar por una posición gerencial”: Las maestrías son muy valiosas y contribuyen a la ampliación y actualización de conocimientos. Sin embargo, lo más importante para ocupar posiciones gerenciales no es contar con una maestría, es contar con la experiencia adecuada. El aprendizaje en la “cancha” muchas veces vale más que el aprendizaje en el “aula”.

Mito 3 – “Estar sin trabajo es una señal de fracaso profesional”: Hoy en día los cambios en las economías, las empresas, los negocios y los mercados hacen que estadísticamente la mayoría de las personas deba pasar, por lo menos, una desvinculación súbita involuntaria y hasta 6 cambios de empresa durante su vida laboral. Estar desempleado en algún momento de nuestra carrera profesional no quita brillo o desmerece nuestra trayectoria. Por el contrario, soy un creyente que el vivir un proceso de recolocación es una experiencia única, valiosísima y muy gratificante.

Mito 4 – “La edad siempre juega en contra”: Muchas personas piensan que el estar por encima de los 45 años y encontrarse en un proceso de recolocación es estar “condenado” al desempleo eterno. Nada más falso. Recordemos que la experiencia vale, las “canas” pesan y en un mercado globalizado como el nuestro, se requiere tener habilidades que sólo se logran con la experiencia de haber vivido situaciones adversas y haber aprendido de éstas. Estas experiencias sólo se logran con los años.

Los Sistemas Educativos y el Conocimiento (II)

A raíz de mi investigación en el pasado artículo sobre el modelo de gestión educativa que propone Roger Schank quise validar si en efecto él era el único en el mundo que cuestionaba la manera en como durante años (y casi siglos) hemos venido aprendiendo los seres humanos. Mi sorpresa fue que sus investigaciones han generado interés en diversas partes del mundo y que el intercambio de opiniones y discusiones sobre este tema es más grande de lo que cualquiera pudiera imaginar. Otro intelectual, que encontré y que, por su carisma, sencillez, humildad y racionalidad amerita conocerlo o leerlo, es Sir Ken Robinson.

Ken Robinson, de origen inglés, es un “experto en Creatividad”. Contrariamente a lo que cualquiera pudiera pensar, Sir Ken Robinson no es un PhD en nada ni tiene una Maestría en absolutamente nada. Ken Robinson es un ser humano autodidacta y dedicado a la investigación sobre el desarrollo de la creatividad. Su nivel de investigación lo ha llevado a ser asesor de las compañías más grandes del mundo y a inclusive participar como conferencista en las Naciones Unidas, entre otros temas.

Ken Robinson cuestiona también el modelo educativo que todos conocemos. Dice que éste fue creado a comienzos del siglo XX cuando la humanidad iniciaba la llamada industrialización. Por eso el modelo priorizaba (y prioriza hasta el día de hoy) determinadas materias. Las matemáticas están por encima de las humanidades y éstas por encima de las artes. En aquella época pretender ser artista implicaba estar dispuesto a morir de hambre. ¿Sucede hoy en día lo mismo? En esencia, el sistema educativo no se ha modernizado en éste y otros aspectos por los últimos 100 años.

Reflexiones:

  • Vale la pena analizar lo que dice Ken Robinson: “Antiguamente tener un título implicaba tener trabajo. Luego ocurrió que tener un título no era suficiente para tener empleo y se necesitaba una maestría. Pronto veremos que se requerirá también un doctorado…”
  • Pensando en el futuro del mundo y en el de nuestro país, los grandes perjudicados en términos de aprendizaje y de empleabilidad, del modelo educativo actual son los que hoy en día son niños. ¿Es tiempo de preocuparnos?
  • Le sugiero que ingrese a http://www.sirkenrobinson.com/ y navegue por el site de este erudito en creatividad y apasionado cuestionador sobre la educación. Le aseguro que lo llevará a cuestionarse en muchos aspectos.