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Emprender

“El que quiere hacer algo, encontrará un medio; el que no, encontrará una excusa”.
Stephen Dolley

Hoy más que nunca el “emprendimiento” se convierte en una alternativa viable para aquellos profesionales que están pasando por un proceso de recolocación, están buscando nuevas oportunidades laborales o simplemente están cansados de hacer lo que actualmente hacen. Nuestro país ofrece hoy una estabilidad económica que favorece este tipo de iniciativas. Además, nuestro país necesita de profesionales capaces de generar empleo, capaces de generar riqueza, capaces de generar desarrollo.

Ahora bien, para emprender, como muchas cosas en la vida, hay que ser consciente de varios aspectos: Primero hay que querer hacerlo, segundo, hay que estar dispuesto a hacer sacrificios, tercero, hay que desarrollar mucha perseverancia (no importa cuantas veces se caiga usted deberá levantarse), y finalmente, hay que estar dispuesto a fracasar.

¿Se ha planteado alguna vez el emprender un negocio propio? ¿Qué lo ha frenado a hacerlo? Fueron acaso excusas. Piénselo, las oportunidades se dan todos los días. Es en gran medida cuestión de querer hacerlo. Créame que los medios para desarrollar su idea los encontrará.

Comparto una recopilación de “consejos” que alguna vez recibí cuando decidí emprender:
  • Primero, lea detenidamente “Padre Rico, Padre Pobre” de Robert Kiyosaki. Muchos emprendedores lo consideran su libro de cabecera.
  • Recuerde siempre que la gran diferencia entre los hombres no es su fuerza física ni su poder sino su voluntad. Lo que solo puede parecer una idea se convierte en realidad con voluntad y perseverancia, cada intento fallido es una maravillosa oportunidad de aprender para volver a empezar.
  • Nunca plantee algo que no lleve consigo el “ganar-ganar”. Si no es así jamás construirá la escalera por la cual ascenderá.
  • No olvidar jamás que el máximo responsable siempre tiene cuatro jefes: Accionistas, Empleados, Clientes, Sociedad; un aliado: Proveedores y un único Juez: uno mismo.
  • Finalmente, siempre tenga presente que solo no logrará nada. Créame, nada sucede sin las Personas.

Propuesta de Valor: el marketing personal del lado del empleador

Si bien el “marketing personal” está orientado al individuo ¿Por qué no intentamos ponerlo ahora del lado del empleador, de la empresa? ¿Qué tiene que hacer un empleador para retener al talento que tiene en su organización?

En el actual mercado laboral si se quiere retener talento es cada vez más costoso. Los profesionales talentosos quieren tener grandes salarios, desean que su trabajo sea apasionante y que los entusiasme. Los destacados quieren sentirse realizados y trabajan fuertemente por lograrlo. Además son muy bien cotizados y altamente deseados por lo que conocen su alto valor que pueden generar para las organizaciones en las que laboran. Retenerlos es cada vez más difícil.

¿Qué hacer como empleador? La respuesta es muy sencilla. Simplemente haga “Marketing Personal” desde la perspectiva de la empresa. En otras palabras, busque diferenciarse de sus competidores, piense de qué manera puede hacer su organización más atractiva, desarrolle lo que Michaels, Handfield-Jones y Axelrod (expertos consultores de McKinsey & Company) llaman una “Propuesta de Valor para sus Empleados”, que es la suma de todo lo que un trabajador experimenta y vive dentro de la empresa. Desde la satisfacción personal hasta el ambiente laboral, los compañeros, la compensación, entre otros detalles. En resumen, es idéntica a una propuesta de valor desarrollada para un cliente. Piense por un minuto ¿Qué tal está su marketing personal para con sus empleados? ¿Es atractiva su propuesta de valor?

Tips al momento de desarrollar una propuesta de valor para sus empleados:
  • Piense como sus vendedores. Consúlteles cómo presentan sus productos o servicios a sus clientes. Créame, ellos son grandes expertos desarrollando propuestas de valor.
  • Investigue e indague qué hace atractiva a su organización y verifique si esto está alineado con lo que su talento persigue individualmente.
  • Tenga presente que una propuesta de valor para sus empleados debe ir más allá del folleto, el manual de inducción o los carteles de propaganda institucional. Es lo que sus empleados experimentan y viven día a día mientras trabajan en su empresa.
  • Tenga presente que su propuesta debe ofrecer como mínimo tres cosas: Reto, Emoción y Generación de Riqueza.