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Cuidado con la relación jefe-amigo

Cuando inicias un negocio o vínculo laboral, puede parecer que vives en una oficina. Tiene un equipo humano en quien confiar y, sobretodo, estarás varias horas en condiciones de trabajo muy cercanas. En estas situaciones es común confundir la relación entre jefe y empleado, hasta se puede perder.

Si has tenido algún problema con tu jefe o eres un supervisor que ha perdido el rumbo al respecto, seguramente se te dificultará mantener claras tus expectativas profesionales. Por ello, te damos unos consejos para no cruzar la línea entre jefe y amigo:
  • Definir un tono profesional: Debes liderar por medio del ejemplo. Dependiendo como te comportas en el lugar de trabajo, será la forma de cómo te respondan en la oficina. Una estrategia recomendable es realizar una reunión el inicio de la jornada para establecer los objetivos de cada empleado. Establecer este tipo de propuestas le dará un tono profesional y de autoridad para definir metas e iniciativas diarias. Concretar un foro estructurado es beneficioso para que todos pregunten y discutan sus preocupaciones.
  • Cuidado con compartir más: Con largas jornadas de trabajo, es difícil no desviarse hacia el terreno personal durante las conversaciones diarias. No obstante, cuando un empleado tiene un problema personal, los encargados no deben intervenir. Si sus problemas afectan al trabajo, el jefe puede dirigirlo al área de Recursos Humanos para que lo ayuden.
  • Hacer correcciones: Es probable que, a pesar de tus esfuerzos, los empleados hagan la relación laboral demasiado informal y compartan siempre sus asuntos personales. Cuando ello ocurra, deberás sentir gentil y firme para hacer la respectiva corrección. Sugerir que dichos temas no se deben discutir dentro del ámbito laboral es la mejor forma de retomar las riendas del trabajo.
  • Vida personal lejos del trabajo: Esta bien invitar a tus amigos del trabajo a cenar o celebrar un cumpleaños con pastel en la oficina. Pero si el jefe se va de fiesta con los empleados durante un fin de semana y después esperas que retomen el tono profesional el lunes, podría ocasionarse un problema. Por ello es recomendable desarrollar tu vida personal fuera del trabajo y separes tu vida personal de la profesional.
Fuente: Soyentrepreneur.com

La Vorágine del Mundo Laboral

Seis de la mañana suena el despertador, el cansancio lo agobia y el hecho de pensar en salir de su maravillosa, cálida y acogedora cama lo abruma. Afuera hace 16°C y algo más de 95 por ciento de humedad ¡Qué frío, que flojera, el día que le espera!

Siete, sale de la ducha y comienza a movilizar a toda la familia. Los menores deben alistarse para ir al nido, colegio o universidad. Usted, corre a tomarse un jugo o un café prácticamente de pie.

Ya son casi las ocho, revisa su maletín o cartera… están las llaves del carro, el celular, las llaves de la casa. Piensa ¿No me olvido de nada? Sale hacia su auto, el frío del invierno húmedo lo atraviesa hasta los huesos. Enciende el auto y avanza. Deja a los más pequeños en el nido o colegio y sigue el camino hacia su centro de trabajo… falta media hora de tráfico, noticias, congestión e información.

Llega en punto a su oficina, saluda a todo el mundo. Se sienta en su escritorio, prende su computadora y empieza la jornada laboral. Revisa los emails que ha recibido, contesta los más urgentes, entra una llamada, contesta más emails, firma los documentos pendientes, lo llaman a una reunión. El comité se alarga, discuten de temas trascendentales y no tan trascendentales. Increíble, la una del día ¿Hace hambre, no? Suena su celular, un cliente lo llama para pedirle un tema urgente. Conversa media hora y… no hay nadie con quien almorzar. En fin, pide un sándwich y come en su escritorio mientras resuelve el tema con su cliente. Pasan los minutos, son las siete. Piensa: termino este informe y me voy a la casa… termina llegando a las diez y media. Todos duermen.

¿Se parece a su día a día laboral?

Para pensar:

  • No todo en la vida es el trabajo. Tenga siempre presente que al estar tan metido en su trabajo usted está dejando pasar oportunidades valiosas a través de las cuales puede aprender, contribuir o simplemente desarrollar otras habilidades. Busque el tiempo para que esas oportunidades se generen.
  • Por la vorágine del trabajo puede descuidar sus amigos, sus contactos o peor aún, su familia. Dedíquele tiempo a cada uno de ellos. No sólo se lo merecen sino que lo harán crecer más a usted como individuo, como persona.
  • Trabaje para vivir, no viva para trabajar. Piense siempre que usted será profesionalmente lo que desde hoy construya y, construir toma tiempo y dedicación, no sólo esfuerzo.