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Buen clima laboral = Buena productividad

La satisfacción y retención de los empleados es uno de los principales problemas de los CEOs y departamentos de Recursos Humanos de las empresas. Saben que un ambiente laboral alegre, sumado a una cultura organizacional que promueve el sentimiento de pertenencia y el compromiso de sus integrantes es una fuerte ventaja competitiva.

Los tiempos cambian. La sociedad y sus necesidades también. Las empresas competitivas buscan gestionar el capital intelectual. Un componente vital es el clima organizacional, fruto de la relación de la empresa con sus empleados diariamente, así como la gestión de normas internas, comunicación interna, capacitación según necesidades, retribución por desempeño y sus respectivos beneficios, entre otros.

Según Litwin y Stringer, con su Teoría de Clima Organizacional, se plantean nueve dimensiones que conforman dicho clima: Estructura, responsabilidad, recompensa, desafío, relaciones, cooperación, estándares, conflictos e identidad.

Según la Real Academia Española (RAE), percepción es la “sensación interior que resulta de una impresión material hecha en nuestros sentidos”. Por ello, cada aspecto de los citados son internalizados y percibidos por los empleados en forma diferente a lo que espera la empresa.

En la actualidad, en la que todo concepto, investigación, y cambio llega al mismo tiempo a directivos y trabajadores, una gestión responsable del capital humano debe estar enfocada en la gente.

El clima organizacional permite saber si la idiosincrasia y las prácticas de la organización tienen una percepción positiva o negativa en los empleados, si se consideran a sí mismos como espectadores apáticos o parte activa de los procesos organizacionales. Ante estas perspectivas, los empleados suelen unirlas con aspectos y deseos propios, que son muy complicados de conocer para la alta dirección si no es a través de una interpelación directa. Otra información de relevancia que puede surgir es la visión sobre la forma en que se plantea la relación estructural, vertical u horizontal, la opinión sobre su puesto de trabajo en relación a las funciones, autonomía que se le asigna y su compromiso con los objetivos de su puesto.

Y nada de esto puede estar desligado del concepto de liderazgo. Un buen clima laboral depende siempre de líderes cercanos, que motiven, formen equipos interdisciplinarios y que crean en la comunicación como eje principal de la relación con sus subordinados.

Con respecto a la medición del clima organizacional, la misma está muy ligada a la situación particular de cada empresa, y se podrá realizar a través de cuestionarios y sondeos para cada caso. Los rasgos generales que deben tener estos estudios son el análisis de dos grandes esferas: La de orientación a la persona y la de orientación a los resultados. No hay encuesta de clima efectiva sin acciones posteriores que mejorar y no hay sondeo de clima efectivo sin consideraciones sobre la realidad diaria del encuestado.

En conclusión, una visión global de la empresa es el de una pequeña familia conformada por miembros interrelacionados entre sí en un objetivo común que es el mismo de la organización. Es su actitud dinámica y en constante evolución lo que determina la permanencia de una empresa en un mercado de alta competencia. Es la actitud del líder horizontal lo que garantiza un clima organizacional positivo, que genera nuevas ideas y metas.

Fuente: Losrecursoshumanos.com

El compromiso del empleado

Para comprender la importancia del compromiso del empleado debes saber de que se trata. Es un indicador medible de apego emocional positivo o negativo del trabajador sobre su labor, colegas y organización, lo cual influye profundamente en su voluntad para aprender y mejorar en el trabajo.

Tal como lo describimos, el compromiso es claramente diferente de la satisfacción del empleado, motivación y la cultura organizacional.

En el actual clima laboral, se requiere algo más que recibir tu cheque por los servicios prestados. Todo empleado espera más de su empresa. El compromiso no está sujeto al dinero, sino con lo que la gente siente en el lugar de trabajo.

La consultora en Recursos Humanos Aon Hewitt, empresa que realiza la encuesta Best Employer en todo el mundo, ha identificado los siguientes beneficios clave de un alto nivel de compromiso del trabajador:
  • Baja rotación
  • Menos ausentismo y menor cantidad de días por accidentes y enfermedad
  • Alto semillero de talento de donde elegir empleados
  • Mayor productividad del empleado
  • Altos niveles de satisfacción del cliente
  • Altos retornos económicos y beneficios
  • Gran sustentabilidad
Cuando los empleados se sienten conectados de manera emocional y mental con sus empleos, tienen voluntad de dar un esfuerzo extra para contribuir con el éxito de la organización.

Si no está seguro qué tan bien está trabajando en el compromiso de los empleados con su empresa, te facilitamos los factores que determinan el compromiso del empleado:
  • Un trabajo significativo
  • Colaboración
  • Autonomía, crecimiento
  • Variedad de tareas
  • Expectivas de desempeño claras
  • Feedback/devoluciones
  • Balance vida laboral/personal
  • Carga de trabajo equilibrada
  • Conexión con los líderes
  • Conexión con los colegas
Fuente: Losrecursoshumanos.com

Flexibilidad laboral

La flexibilidad laboral es uno de los atractivos más valorados por los empleados de una organización debido a que les permite mejorar el balance entre el trabajo y la vida personal.

Con ella pueden organizar mejor sus horarios para darle tiempo a sus familias, amigos, hobbies y en cierta medida evitar el stress que puede generar la rutina.

Un estudio del Survey on Workplace Flexibility de WorldatWork reveló que las compañías que cuentan con una cultura de flexibilidad establecida tienen niveles más bajos de movimiento voluntario de personal.

Esto significa que la flexibilidad puede convertirse en una buena estrategia para que los trabajadores estén satisfechos con su trabajo y no busquen oportunidades afuera ni, mucho menos, en la competencia.

El estudio confirma que la flexibilidad laboral ofrecida en sus diversas opciones, trae recompensas importantes en cuanto a la motivación, el compromiso y la satisfacción de los empleados. Por ello las empresas se han dado cuenta de ello y un número significativo de ellas ya cuentan con una cultura de flexibilidad laboral (36%), aunque la cifra de las que apenas están desarrollándola es mucho mayor (64%).

El teletrabajo ad hoc, que permite que alguien trabaje desde casa u otro lugar bajo circunstancias especiales que se presenten, es una de las alternativas de flexibilidad más implementadas por las compañías (94%) en las que cuentan con una cultura establecida y 81% en las que están en proceso de desarrollarla.

Los otros cinco tipos de programas son: Los horarios flexibles (97% en las primeras empresas y 79% en las segundas), los horarios de medio tiempo (92% y 83%), el retorno gradual de una licencia (71% y 56%), las semanas laborales comprimidas (70% y 44%) y la combinación de programas a la medida para cubrir las necesidades de los empleados (74% y 42%).

Como explica Rose Stanley, de WorldatWork, “mientras más organizaciones adquieran flexibilidad y hagan de ella una forma de hacer negocios, más exitosas serán en las áreas de comprometer y motivar a los empleados. Esto es algo bueno a medida que la economía se recupera y que aumenta la competencia por el talento”.

Es evidente que las organizaciones son cada vez más conscientes de que mientras más flexibilidad les ofrezcan a sus trabajadores, más contentos los tendrán, lo que repercutirá no solo en la retención de talento, sino también en la productividad.

Fuente: Trabajando.com

Los malos hábitos que se deben romper

A medida que uno adquiere más experiencia y conocimiento de la posición que ocupa y de la organización a la que pertenece, tiende a desarrollar una serie de malos hábitos. Muy probablemente todos los cometemos alguno de los que a continuación detallo una o muchas veces de manera consciente o inconsciente.

Para tomar conocimiento de ellos, a continuación describo algunos (los más frecuentes) y cómo corregirlos:

  • No planificar o planificar poco: ¿Es usted de los que dedica la primera hora del día a pensar qué debería hacer hoy y como enfrentar el trabajo que tiene que hacer? Para evitar esta práctica común lo mejor es tomarnos unos minutos antes de cerrar el día y planificar qué va a hacer el día siguiente. Créame, revisar lo pendiente y listar las tareas a priorizar no debe tomarle más de 10 minutos.
  • Ser un contestador inmediato: Créame que contestar todo correo electrónico inmediatamente lo recibe no demuestra interés. Muy por el contrario, lo hace ver como poco productivo, inoperante y genera cuestionamientos sobre si en efecto tiene algo más que hacer (?)
  • Anteponiendo lo personal sobre lo laboral: Todos tenemos emergencias, accidentes y temas personales ocasionalmente. Sin embargo, deja mucho que desear y genera una pésima imagen que uno desaparezca toda la tarde porque programó un chequeo médico de rutina a mitad de la tarde o, porque su hijo tiene un resfriado, usted llegue media hora tarde todas las mañanas.
  • No ser puntual a una reunión: No existe peor sensación que sentir que su tiempo no vale. Esa es exactamente la percepción que genera esperar a alguien que llega tarde, aunque sea 5 minutos, a una reunión. Tenga siempre presente que no llegar a tiempo retrasa no sólo el inicio de la reunión sino también el término de la misma y esto genera que las agendas de los participantes se alteren para el resto del día.
  • Uso apropiado del humor: El llamado “doble-sentido”, tan común en nuestros centros de trabajo, muchas veces no es bien percibido como tampoco lo es discutir temas políticos, religiosos o excesivamente controversiales. Tenga presente que no se trata sólo de confianza, el buen humor es mejor mientras más respetuoso y menos invasivo es.
  • La presencia personal: Nadie pretende que uno sea un “ícono de la moda” o un “fashionista”. Sin embargo, no existe justificación alguna para estar despeinado, arrugado, sudoroso o desarreglado. Créame que no es un tema de recursos económicos es un tema de proyectar una adecuada imagen y esto no requiere de corbatas costosas, perfumes franceses o zapatos de marca.

La Puntualidad y el Compromiso

Parte del marketing personal y por ende, del “posicionamiento” de cualquier individuo, radica en lograr esa diferenciación sobre el resto que lo hace sobresalir y brillar. Por eso nada más cierto que ese dicho que reza “en el país de los ciegos el tuerto es el rey” y que describe perfectamente el debatido tema de la puntualidad y compromiso en nuestro país. Es increíble ver como el que cumple la hora, es puntual y entrega a tiempo, es algo poco común y visto con admiración por los demás.

Imagínese por un momento que los informes que solicita periódicamente llegasen a sus manos en la fecha y hora indicadas, que los reportes que usted requiere para tomar decisiones también se los entregasen en la fecha acordada, que sus colaboradores se presentaran a las reuniones en la hora pactada. En fin, suena utópico pues, al igual que la mayoría de peruanos, usted seguramente está acostumbrado a tener que perseguir a sus pares o colaboradores para que le envíen los reportes, informes o requerimientos a tiempo. Usted está acostumbrado a utilizar gran parte de su día a esperar, a negociar plazos más largos y a tener que correr a último minuto para poder cumplir.

Por eso piense cuál sería la realidad de su día a día si tuviéramos una cultura de puntualidad y compromiso. Éste sería planificado, casi no habría imprevistos, no trabajaría horas extras para poder cumplir con sus entregas, tendría más tiempo para su familia e hijos, sería un mundo ideal. Para lograrlo comience a generar una cultura de puntualidad y compromiso con usted mismo y su entorno inmediato. Vuélvase un “tuerto en un mundo de ciegos”.

Tips para ser puntual

  • Sea previsivo. Recuerde que para llegar a la hora hay que salir con tiempo.
  • Agende sus compromisos con holgura de tiempo. Acuérdese de Murphy y sus famosas leyes. Esa cita que usted cree durará media hora va a durar algo más de 40 minutos.
  • Anote y agende lo que le asignan así como lo que delega. Fije plazos y fechas además de responsables.
  • Comprométase a entregar lo que le solicitan a tiempo. Sólo así podrá exigir reciprocidad de sus pares y colaboradores.
  • Aprenda a decir que No. No se comprometa a cumplir cuando de antemano sabe que no dispone del tiempo para hacerlo.
  • El compromiso es una cadena. Recuerde que al comprometerse a cumplir con algo esa persona cuenta con que usted no le falle y así poder cumplir con otros.
  • Por último recuerde si falla en un compromiso mermará su credibilidad y por ende dañará su imagen personal y profesional.

¿Sabemos realmente trabajar en equipo?

¿Qué es en esencia trabajar en equipo? El trabajo en equipo es, para comenzar, una decisión estratégica corporativa, implica un grupo de personas/profesionales trabajando de manera coordinada en donde el resultado final es responsabilidad de todo el equipo. Implica, en esencia, algo más que sinergias.

Quizás la mejor forma de entender el trabajo en equipo es a través de lo que algunos autores denominan “las 5 C del trabajo en equipo”:
  • Complementariedad: Cada integrante del equipo es especialista en algo, domina un área o tema en particular. Se complementa con los demás integrantes.
  • Coordinación: El equipo funciona de manera organizada liderado por una persona.
  • Comunicación: Existe una comunicación abierta y directa entre todos los integrantes.
  • Confianza: Cada individuo confía en el buen desempeño del resto de los integrantes del equipo. La confianza le lleva a aceptar anteponer el éxito del equipo al lucimiento personal.
  • Compromiso: Cada miembro se compromete a aportar lo mejor de si mismo.
El resultado final, si se logran las “5 C”, es algo más que trabajar en equipo. Es la Cohesión del Equipo.

Pregúntese si sabe trabajar en equipo. ¿Antepone el éxito grupal sobre el lucimiento individual? ¿Se comunica adecuadamente con los demás integrantes de su equipo? Tenga presente que en el mundo actual, trabajar en equipo es fundamental para traspasar fronteras y competir en un entorno globalizado. Saber trabajar en equipo es una destreza importante que finalmente aporta al marketing personal.

Para tener en cuenta: 
  • Tenga siempre presente que el trabajo en equipo no es simplemente la suma de aportaciones individuales.
  • Si lidera un equipo de trabajo busque que los integrantes se complementen. Si dos o más tienen las mismas destrezas o habilidades es probable que no logre el objetivo de cohesionar un equipo.
  • La piedra angular del trabajo en equipo es la confianza. Sólo con ella podrá delegar funciones, asignar tareas y finalmente obtener resultados.
  • Por último, no pretenda trabajar en equipo si no está comprometido a rendir al 100 por ciento.